
No es ningún secreto que el tiempo invernal puede pasarle factura a la piel. La piel seca y con picor puede ser algo común durante los meses más fríos, pero también es posible que tu piel se deshidrate sin que te des cuenta.
La piel deshidratada se nota cuando produce menos sebo y carece del agua necesaria para mantener una barrera de hidratación fuerte, lo que provoca una textura tirante y descamada.
Sin embargo, tratar la piel deshidratada puede hacerse fácilmente sin gastar una fortuna en costosos tratamientos cutáneos.
A continuación, exploraremos algunas formas de restablecer y mantener de forma natural los niveles de hidratación de tu piel.
Hidrata, hidrata, hidrata
El paso más importante que debes dar para restablecer la hidratación de tu piel es aumentar la ingesta de agua. Beber al menos ocho o diez vasos de agua al día ayudará a hidratar no sólo tu piel y tu cuerpo, sino también a aumentar la circulación y eliminar las toxinas que pueden causar problemas cutáneos. Además, comer alimentos ricos en agua, como pepinos, bayas y verduras de hoja verde, puede ayudar a mantener la piel sana e hidratada.
Limpia y exfolia suavemente
Lavar y exfoliar correctamente la piel es una parte esencial de cualquier rutina de cuidado de la piel, pero es especialmente importante cuando se intenta restablecer los niveles de hidratación de la piel.
Para la piel deshidratada, es importante utilizar un limpiador suave y sin sulfatos para limpiarla sin despojarla de sus aceites naturales.
Utilizar un exfoliante unas cuantas veces a la semana también puede ayudar a eliminar las células muertas de la piel y permitir una mejor absorción del producto.
Busca exfoliantes con ingredientes como ácido láctico o enzimas de frutas, que son menos abrasivos para la piel.

La hidratación regular es imprescindible
El siguiente paso para restaurar la hidratación de la piel es hidratarla regularmente con una crema o loción calmante e hidratante. Busca productos con ingredientes como ácido hialurónico, glicerina, aloe vera y vitamina E, que pueden ayudar a aumentar la capacidad de la piel para retener la humedad. Evita utilizar productos con ingredientes sintéticos o a base de alcohol, que pueden desnudar más la piel y deshidratarla.
Crea un tratamiento casero

Si no tienes presupuesto para gastar en caros productos para el cuidado de la piel, crear tu propio tratamiento natural puede ser una forma eficaz de restablecer la hidratación de la piel.
Un tratamiento casero sencillo y eficaz consiste en mezclar partes iguales de aceite de coco y miel y aplicarlo sobre la piel a modo de mascarilla.
Las propiedades antibacterianas y antioxidantes del aceite de coco y de la miel pueden ayudar a calmar e hidratar la piel, mientras que las propiedades exfoliantes de la miel ayudan a eliminar las células muertas y permitir una mejor absorción de la crema hidratante.
Aplica la mascarilla durante 10-15 minutos, después aclárala con agua tibia y seca la piel dando golpecitos.
Protégete de los elementos
El último paso para restablecer y mantener la hidratación de la piel es protegerla de los elementos. La exposición al sol, el viento y las bajas temperaturas pueden agravar la deshidratación de la piel, por lo que es importante tomar medidas para protegerla de estos factores. Aplícate siempre un protector solar de amplio espectro con una SPF de al menos 30 cuando salgas al exterior, y lleva ropa protectora, como un gorro y gafas de sol. Además, aplícate un bálsamo labial hidratante para mantener los labios suaves e hidratados.
Conclusión sobre el tratamiento casero para piel deshidratada
La piel deshidratada puede ser una afección irritante y frustrante, pero con el tratamiento y los cuidados adecuados, puede restaurarse y mantenerse fácilmente. Beber mucha agua y comer alimentos ricos en agua, utilizar limpiadores y exfoliantes suaves, hidratar la piel con regularidad, aplicarse una mascarilla de bricolaje y protegerla de los elementos son métodos eficaces para restablecer y mantener la hidratación de la piel de forma natural. Con los cuidados y la atención adecuados, tu piel puede mantenerse hidratada y sana todo el año.