
Para los universitarios, una buena nutrición puede ser difícil de lograr. Un ajetreado horario de clases y actividades sociales suele impedir los hábitos alimentarios saludables.
Sin embargo, mantener una dieta equilibrada es importante para favorecer la salud y el bienestar generales.
Por suerte, los estudiantes pueden aprender hábitos alimentarios sencillos y sostenibles que son a la vez prácticos y eficaces.
He aquí siete hábitos alimentarios saludables que los estudiantes universitarios deben seguir.
1. Comer a horas regulares
Es importante comer a horas regulares a lo largo del día para ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre y evitar comer en exceso. Evita saltarte el desayuno y come algo cada 2-3 horas. Intenta consumir un equilibrio de nutrientes de todos los principales grupos de alimentos y ajusta el tamaño de las raciones en función de las necesidades energéticas. Esto ayudará a mantener los niveles de energía estables y a mantener la concentración a lo largo del día.
2. Planifica y prepara las comidas con antelación
Cuando estén ocupados con las clases y los trabajos, puede ser tentador comer fuera o coger un tentempié de la máquina expendedora.
Sin embargo, planificar y preparar las comidas con antelación puede ayudar a los universitarios a seguir con sus planes alimentarios.
Reservar unas horas una vez a la semana para preparar las comidas y meriendas puede ayudar a ahorrar tiempo y dinero, evitando que los estudiantes recurran a la comida rápida y los aperitivos poco saludables para alimentarse.

3. Opta por alimentos ricos en nutrientes
Los universitarios suelen necesitar un mayor aporte de nutrientes debido a sus exigentes horarios. Opta por alimentos ricos en nutrientes, como frutas y verduras, proteínas magras, grasas saludables y cereales integrales, para aportar vitaminas, minerales y macronutrientes esenciales. Evita los alimentos ricos en azúcares añadidos, grasas trans y sodio en exceso, ya que pueden repercutir negativamente en la salud general.
4. Mantente hidratado

La deshidratación puede provocar fatiga y disminución de la concentración, lo que puede repercutir negativamente en el rendimiento académico.
Los estudiantes deben beber al menos 8-10 vasos de agua al día para mantenerse hidratados. Bebe agua a sorbos con regularidad a lo largo del día para mantener los niveles de energía y la agudeza mental.
Evita las bebidas azucaradas y alcohólicas, ya que éstas pueden contribuir a la deshidratación.
5. Practica una alimentación consciente
La alimentación consciente implica estar presente y concentrado mientras se come, de modo que uno sea plenamente consciente del sabor, la textura, el olor e incluso el sonido de su comida. Esto puede ayudar a los universitarios a elegir alimentos más sanos y a evitar comer en exceso. Siéntate y disfruta de las comidas sin distracciones, como ver la televisión o utilizar aparatos electrónicos. Esto puede ayudar a fomentar un enfoque más equilibrado y consciente de la alimentación.
6. Evita los tentempiés nocturnos
Es frecuente que los universitarios consuman tentempiés por la noche mientras estudian o pasan el rato con los amigos.
Sin embargo, consumir alimentos tarde en la noche puede causar molestias digestivas y afectar a la calidad del sueño.
Procura cenar al menos dos o tres horas antes de acostarte y elige una merienda ligera, como una pieza de fruta o un yogur, si tienes hambre antes de acostarte.

7. Escucha a tu cuerpo
Uno de los hábitos más importantes a los que pueden adherirse los universitarios es escuchar a su cuerpo y respetar sus señales de hambre y saciedad. Esto implica prestar atención a los signos físicos del hambre y saber cuándo ha llegado el momento de dejar de comer. Comer con atención y respetar las señales de hambre y saciedad puede ayudar a los universitarios a consumir lo que sus cuerpos necesitan y evitar comer en exceso.
Conclusión sobre hábitos alimentarios en estudiantes universitarios
Los universitarios tienen horarios apretados y hábitos alimentarios únicos; sin embargo, algunos cambios sencillos pueden suponer un gran paso hacia una buena nutrición. Con comidas y tentempiés regulares y ricos en nutrientes, mantenerse hidratados, comer con atención y escuchar a su cuerpo, los universitarios pueden desarrollar hábitos alimentarios saludables que sean a la vez prácticos y eficaces.