
La actividad física es una parte importante de un estilo de vida saludable, especialmente cuando se trata de adolescentes que experimentan un crecimiento y desarrollo rápidos.
Hacer ejercicio con regularidad ayuda a mejorar la fuerza muscular, la resistencia y la forma física en general. También desempeña un papel crucial para mantener un peso saludable y el apoyo a la salud mental y el rendimiento académico.
Los adolescentes pueden elegir entre una amplia gama de actividades, como deportes individuales y de equipo, artes marciales, danza, y más.
También existen rutinas y ejercicios específicos que son especialmente eficaces para los adolescentes. He aquí algunas sugerencias de actividades físicas que los adolescentes pueden probar para ayudar a impulsar su bienestar físico y mental.
Directrices generales para adolescentes
Antes de que los adolescentes se embarquen en un programa de ejercicios, es importante que consulten a un médico u otro profesional sanitario. También pueden beneficiarse de hablar con un entrenador de fitness o un monitor cualificado que les proporcione recomendaciones de ejercicios y les ayude a empezar por el buen camino.
Una vez que estén preparados para empezar a hacer ejercicio, los adolescentes deberían tratar de realizar actividades de intensidad moderada a vigorosa durante al menos 60 minutos diarios, o más, con lo que sumarían al menos siete horas de actividad física a la semana. Las actividades deben incluir una combinación de ejercicio aeróbico moderado y ejercicios de fortalecimiento muscular, así como ejercicios para mejorar la flexibilidad.
Ejercicio aeróbico
El ejercicio cardiovascular o aeróbico es una parte esencial de cualquier programa de ejercicio, ya que ayuda a fortalecer el corazón y los pulmones y a mejorar la circulación.
Los adolescentes pueden elegir entre una serie de ejercicios que les ayuden a alcanzar sus objetivos aeróbicos, como caminar, correr, montar en bicicleta, nadar, bailar o participar en clases de aeróbic.
Para obtener los mejores resultados, deberían hacer ejercicio a una intensidad moderada durante al menos 30 minutos seguidos, y preferiblemente más tiempo si es posible.
Los adolescentes también deben esforzarse por realizar actividades vigorosas, como correr, jugar al baloncesto o nadar, al menos 20 minutos en cada sesión, tres veces por semana.

Ejercicios de flexibilidad
Los ejercicios de flexibilidad pueden ayudar a los adolescentes a mejorar la amplitud de movimiento y mejorar el equilibrio y la coordinación. Los ejercicios de estiramiento deben incluirse en cada entrenamiento para ayudar a reducir el riesgo de lesiones y mejorar el rendimiento.
Los adolescentes deben estirar cada grupo muscular principal, manteniendo cada estiramiento de 15 a 30 segundos, al menos dos o tres veces por semana. Pueden practicar estiramientos estáticos, dinámicos o ejercicios de yoga y pilates para ayudar a mejorar la flexibilidad.
Entrenamiento de fuerza

El entrenamiento de fuerza, también conocido como entrenamiento de resistencia o levantamiento de pesas, puede ayudar a los adolescentes a desarrollar fuerza muscular y resistencia.
El ejercicio de resistencia puede realizarse con pesas libres, máquinas, bandas de resistencia o el propio peso corporal.
Los adolescentes deben intentar realizar al menos dos o tres series de ejercicios específicos para cada grupo muscular principal, al menos dos veces por semana.
Ejemplos de ejercicios de fuerza son las flexiones, las zancadas, las sentadillas, las presiones de piernas y los rizos de bíceps.
Otros ejercicios y rutinas
Además de los ejercicios aeróbicos, de fortalecimiento y de flexibilidad, los adolescentes también pueden realizar otras formas de actividad física para ayudar a mejorar su forma física. Esto puede incluir actividades como practicar deportes, andar en bicicleta, nadar, caminar, esquiar o patinar sobre hielo.
Los adolescentes también pueden participar en clases de fitness en grupo, como zumba, entrenamiento militar, entrenamiento por intervalos, yoga y pilates. Por último, los adolescentes también pueden considerar la posibilidad de unirse a un equipo deportivo, una clase de artes marciales, una clase de baile u otra actividad organizada para ayudar a mejorar su forma física.
Conclusión acerca de la activación física para adolescentes
Impulsar una cultura de la actividad física entre los adolescentes es importante para su salud general. Para fomentar la salud física y el bienestar, los adolescentes pueden participar en diversas actividades, como ejercicios aeróbicos, de fuerza, de flexibilidad y otros.
Los padres y otros cuidadores pueden ayudar a orientar y apoyar, animando a los adolescentes a mantenerse activos y proporcionándoles oportunidades para hacer ejercicio. Con la combinación adecuada de ejercicios y rutinas, los adolescentes pueden disfrutar de los beneficios de una mayor fuerza, resistencia, equilibrio y forma física en general.